DE FELIPPE: “YO VENDO LABURO, NO RESULTADOS”.
Sueña con quedarse en el Rojo varios años.
Llegaste hace poco más de un mes. ¿Cómo encontraste al plantel y cómo lo ves hoy?
-Estaba como todo plantel cuando no logra resultados. Nos tocó dirigir equipos en los que estuvimos 5 ó 6 fechas sin ganar y eso nos ha fortalecido como cuerpo técnico. Nos pasó en Olimpo, en Quilmes... Pero siempre nos aferramos al trabajo y a una forma de jugar. El resultado llega siempre y cuando perfecciones la forma. Hoy los veo mejor en lo anímico pero todavía falta mucho para lo que queremos.
-¿Dónde ves la mejora, más allá de lo anímico? -(Piensa) De a poco van captando nuestra idea. Creo que se están dando cuenta de que con la pelota nos protegemos. A veces parece lento el traslado, pero si es seguro y llegamos a tres cuartos, creo que tenemos buen pie para lastimar.
-Como el segundo gol a Sarmiento, en el que hubo 12 toques previos.
-Es la idea. Pero hicimos ese gol y dejamos de atacar. Debemos convencernos de que si logramos convertir de una forma, hay que seguir intentando de esa manera.
-¿Por eso en ese encuentro cambiaste delanteros por delanteros?
-Es que a mí me gusta jugar con dos puntas. Hoy estamos jugando con uno y medio porque Pisano nos da otra cosa, tenencia, tranquilidad... Tiene una visión de juego importante, es rapidito... Y buscamos sociedades. Hoy creemos que este es el equipo que mejor resultados nos va a dar.
-Trabajás bastante en la semana con la pelota. ¿Qué tan importante es la posesión para vos?
-Muy importante. Con la posesión, el rival no te lastima y vos podés lastimar al rival. Barcelona, el mejor equipo del mundo, basa su juego en la posesión. Obvio que no nos podemos comparar pero creemos que de esa forma intentás ser protagonista y te protegés.
-De afuera se ve que al equipo le cuesta recuperarla cuando la pierde.
-Es que perdemos la pelota en momentos y lugares que no son convenientes. Cuando la perdés en la gestación, en tres cuartos, con el equipo desplegado, no tenés forma de marcar.
-¿Sos de hablar mucho con los jugadores?
-Sí. Y me gusta observarlos. A veces no hace falta preguntarles cómo se sienten porque los estás viendo, convivís con ellos. Hay pibes que los ves y están sufriendo la situación, no están sueltos. Pero sacar a un jugador cuando las cosas vienen mal es hacerlo responsable. Hay que darles tranquilidad. Si los resultados se empiezan a dar, te aseguro que hay jugadores que en seis meses no los van a reconocer.
-¿En qué cambia la B Nacional de la Primera?
-Lo principal es el tiempo y el espacio. Hay jugadores que en Primera resuelven en dos o tres tiempos. Hasta en uno. Y por ahí en otras categorías se pierde mucho en la recepción y el pase. La clave en el fútbol, para mí, pasa por tratar de resolver bien en el menor tiempo posible.
-Estuviste en el club como ayudante de Falcioni. ¿Notás que en ese momento la gente les exigía buen juego y ahora, con el equipo en la B Nacional, el hincha quiere ganar y ascender sin importar tanto la forma?
-Es probable. Cuando llegamos a un club siempre nos interiorizamos de su historia. Uno debe adaptarse a eso, pero más importante es el momento que vive ese club cuando asumís. Con la historia no vamos a ganar. Para que Independiente recupere el paladar negro lo que debe hacer es darles confianza a los jugadores e iniciar un proceso de crecimiento sin dejar de lado su historia. Hoy Independiente necesita sumar, pero no es que si lográs eso luego te relajás. Hay que seguir trabajando en la forma, que con el tiempo nos tiene que llevar a parecernos a la historia del club. Hoy debemos adaptarnos a la B Nacional, que el equipo gane en confianza, y con el tiempo podremos empezar a honrar la historia del club.
-¿Sentís que sos un “enfermo” del fútbol?
-Sí, je... Tengo varias peleas en casa con mi hija de 6 años. Entre los dibujitos y los partidos discutimos mucho. A veces es pelea o si no, grabo las cosas. Nos gusta ver fútbol. Nos dedicamos a esto y con todos los medios que hay hoy no podés estar desactualizado.
-¿Cuántas veces ves videos del rival de turno?
-Varias. Tenemos un compacto de una hora de los últimos cuatro partidos. Después hay otro resumen, de 20, 25 minutos, que le pasamos al plantel. También ven nuestro último partido para corregir errores.
-El plantel, chocho...
-Y... hoy un pibe no te mira un partido de dos horas. Por eso alguno me debe querer matar con tantos videos...
-¿Cómo hacés para mantener la atención?
-No sé cómo hago pero la mantengo, je...
-¿Te ves por muchos años en el club?
-Ojalá. Me gustaría. Pero sé cómo es el fútbol argentino. No es fácil sostenerse en un lugar. Yo vendo laburo, no resultados. Nunca dije “vamos a ser campeones”, sí “vamos a trabajar”.
-En tu primera conferencia dijiste que aspirabas a estar entre los cuatro o cinco primeros a fin de año.
-Sí, estar cerca. No me gusta meterle al jugador la presión de que hay que estar primeros. El torneo es largo. Hay que llegar bien armado a la recta final. Para nosotros es clave la pretemporada. Para que el jugador sepa bien lo que queremos. Somos exigentes con nosotros mismos y también con ellos.
-¿Es lo mismo ser campeón o ascender?
-Creo que salir campeón sería la frutilla del postre. La necesidad hoy pasa por ascender. Pero el título seguro tendría otro gustito.

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